וְשֵּם הַנָּׁהָּׁר הַשֵּנִי גִיחוֹן הוּא הַסוֹבֵּב אֵּת כָּׁל אֶרֶץ כוּש
"Ve'shem ha-nahar ha-sheni Gijón; hu ha-sovev et kol eretz Kush."
“Y el nombre del segundo río es Guijón; este es el que rodea toda la tierra de Cus.”
Él nos creó
וְשֵּם הַנָּׁהָּׁר הַשֵּנִי גִיחוֹן הוּא הַסוֹבֵּב אֵּת כָּׁל אֶרֶץ כוּש
"Ve'shem ha-nahar ha-sheni Gijón; hu ha-sovev et kol eretz Kush."
“Y el nombre del segundo río es Guijón; este es el que rodea toda la tierra de Cus.”
El río Guijón (גִיחוֹן - Gijón), al relacionarse con una raíz que implica brotar o estallar, nos recuerda el flujo de vida y energía que surge con fuerza, una poderosa corriente de vitalidad espiritual que rodea y nutre la tierra, tal y como sucede con la sangre que corre por nuestras venas, la cual debemos mantener pura, ya que se irradia por todo nuestro ser.
El valor de 77 para este término, al asociarlo con la palabra "Mazal" (מזל - suerte, destino), nos ofrece una idea diferente a la interpretación que en ocasiones damos a estas expresiones, obviando que Su presencia es una fuerza a la que estamos destinados para que nos guíe y proteja.
La suerte y el destino implican seguir al Creador, confiando en Su guía y dejándonos llenar de Su sabiduría, para que no sean nuestros desconocimientos, desinformaciones e ignorancias los que nos desvíen del rumbo. Esto significa que nuestra buena fortuna está a Su lado; lo cual no quiere decir que no tendremos pruebas o desafíos, sino simplemente que todo nos ayudará en ese propósito integrador con Él.
La tierra de Cus (כוּש - Kush), por su parte, es asociada por algunos con una región de riqueza y diversidad, pero su verdadera esencia es la expansión del conocimiento y la diversidad espiritual. Por lo tanto, la fertilidad es en realidad una visión interior que, como la que rodea al río Guijón, nos llama a proyectar en nosotros un entorno propicio para nuestro crecimiento y para la multiplicación de esa bendición que significa Su guía.
El río Guijón, rodeando la tierra de Cus, puede verse como una representación de cómo la energía vital y la fuerza espiritual se concentran y nutren áreas de gran diversidad y riqueza espiritual, ya que los ríos que fluyen desde Edén representan diferentes aspectos de la emanación divina, y Guijón, en particular, es visto como una corriente de energía que activa y dinamiza las potencialidades ocultas.
La gematría de Guijón, 77, también nos invita a reflexionar sobre la intersección entre el destino y la vitalidad, sugiriendo que hay fuerzas invisibles en juego que guían el flujo de la vida hacia su destino espiritual. Si no las atendemos por dejarnos distraer, somos los únicos responsables de no aceptar esa predestinación que como hijos nos llama a la unidad con Él.
Seguir otorgando al destino un rol diferente solo nos desvía de ese camino espiritual, que como Guijón rodea Cus, nos recuerda que nuestras vidas están rodeadas y guiadas por fuerzas espirituales que pueden ayudarnos a alcanzar nuestro potencial o, simplemente, seguirnos alejando incluso de nosotros mismos.
Debemos centrarnos en la importancia de nutrir nuestras propias capacidades y diversidades internas, permitiendo que la energía divina fluya libremente y con propósito en nuestras vidas, guiándonos hacia un destino más elevado.
No perdamos de vista que todo en el mundo espiritual nos llama a interrelacionarnos, especialmente las palabras, por lo que Cus (Cush - כוּש) como descendiente de Cam, hijo de Noé, aunque tradicionalmente se asocia con regiones de África oriental o Nubia, nos invita con su simbología a entender ese lugar fuera del centro espiritual o sea a que reinterpretemos ese exilio que como nivel de conciencia materialista nos aleja de la santidad.
Según el Zohar, las naciones que rodean a Israel representan fuerzas del mundo físico que, aunque parecen ajenas, están llamadas a redimirse y ser elevadas. כוּש : כ )20 + (ו )6 + (ש (300) = 326, y aunque este número no tiene una coincidencia directa con un Nombre Divino, si está cerca de la guematria de "ערב רב" (Erev Rav, 272), las "multitudes mezcladas" que salieron de Egipto con Israel, que representan fuerzas confusas que deben ser clarificadas.
En este sentido, Cus representa lugares o estados del alma donde la Luz está oculta, pero también potenciales de redención si son iluminados por la conciencia divina. Siendo el río Guijón – גִיחוֹן : que viene de la raíz "גח " (gij), que significa "brotar" o "emerger con fuerza", esa fuerza vital que surge desde abajo si, una energía que busca ascender.
Es decir, las fuerzas ocultas del alma y del mundo físico que brotan para ser elevadas. Según Rabí Jaim Vital, los cuatro ríos del Edén representan canales espirituales de influencia divina. El Guijón representa el flujo de din (juicio), que puede ser transformado en misericordia mediante la sabiduría espiritual.
גִיחוֹן : ג )3 + (י )10 + (ח )8 + (ו )6 + (ן (50) = 77, es igual a la guematria de: עז (oz) = "fuerza" )ע =70 ,ז =7( .מזלה (mazal) = "influencia celestial" – 77 en algunas variantes, también se vincula a "טוב חסד " (tov chesed) — "bondad benevolente", entonces, el Guijón representa la fuerza interna que brota, pero que debe ser guiada por la sabiduría y la intención espiritual para convertirse en canal de bendición.
Cus representa los aspectos del mundo "lejanos a lo sagrado", pero no por ello irredeemibles. Son lugares del alma donde parece no haber luz, pero justamente ahí hay un potencial oculto. Guijón es la energía que fluye desde esos lugares, la vida brotando incluso en la oscuridad, y nos recuerda que el despertar espiritual puede emerger desde cualquier rincón, incluso el más impuro.
Como creyentes, no debemos temer ni rechazar los aspectos "alejados" del mundo o de nosotros mismos, sino verlos como terrenos de tikún, lugares donde la luz está esperando ser revelada. La confusión, la lejanía o lo aparentemente "pagano" no son maldad pura, sino materia no refinada, esperando la chispa del alma para elevarse.